6 feb. 2015

PRIMER CAPÍTULO: Cuidado.No mires atrás


No reconocí el nombre del letrero. Nada en aquella carretera rural resultaba familiar ni acogedor. Frente a la casa medio en ruinas, las malas hierbas infestaban el jardín entre árboles grandes, majestuosos. Las ventanas estaban cerradas con tablones. No había puerta, solo un hueco. Con un escalofrío, deseé estar lejos de... donde estuviera.

Caminaba con más dificultad de lo normal. Tropecé en el pavimento frío, y una piedra afilada me arrancó un gesto de dolor cuando se clavó en la planta de mi pie.
¿Mi pie descalzo?

Cuando me paré a mirar vi, entre el polvo, restos de pintaúñas rosa descascarillado y... sangre. Mis pantalones estaban tan embarrados que los bajos se habían quedado tiesos; lógico, teniendo en cuenta que iba descalza, pero ¿y la sangre? No entendía que hubiera manchas de sangre en las rodillas de los vaqueros.

Mi vista se nubló, como si me hubieran puesto una gasa gris delante de los ojos. Mientras miraba el asfalto gas- tado debajo de mis pies, las piedrecitas dieron paso a otras piedras más grandes y redondeadas. Por las grietas se filtraba algo oscuro, aceitoso. Di un respingo y parpadeé. La imagen desapareció. 

- Leer el primer capítulo de Cuidado. No mires atrás

0 comentarios:

Gracias por querer dejar tu granito de arena en este pequeño rincón literario. Ya sabes que debes ser educado al expresar tus opiniones sino nos veremos en la obligación de eliminar aquellos comentarios groseros.


Maeva Young no se hace responsable de las expresiones vertidas por los usuarios